Los Cerveceros de Milwaukee, un equipo que no privilegia los grandes batazos y que juega en el mercado más pequeño de las Grandes Ligas, se coronaron campeones de la Serie Mundial por primera vez en la historia.
Milwaukee, a celebrar: con una cerveza y los preparativos para un gran desfile. El joven as Jacob Misiorowski lanzó 5 2/3 entradas sin permitir anotaciones y con apenas dos hits, el novato Cooper Pratt conectó otros dos imparables e impulsó dos carreras, y los Cerveceros vencieron el miércoles por la noche 4-1 a los Rays de Tampa Bay en el quinto juego para desatar una celebración largamente esperada entre miles de aficionados que visitaron el Tropicana Field.
Misiorowski salió del juego por un calambre en la pantorrilla derecha. Recibió una ovación de pie por parte de los fanáticos de la Brew-Crew, que se adueñaron de la sección del graderío ubicada detrás del dugout de Milwaukee durante los últimos tres juegos.
Pratt, de 22 años, estableció un récord de novato en una Serie Mundial con seis hits consecutivos antes de un elevado de sacrificio en la sexta entrada. Jackson Chourio fijó un récord de un Clásico de Otoño a cinco juegos con 11 hits.
El relevista dominicano Abner Uribe retiró a dos bateadores que enfrentó para mantener el dominio del pitcheo de los nuevos monarcas. Por los Rays, el dominicano Junior Caminero de 4-1.
